- Güey, no mames, llevas más de dos meses sin actualizar tu blog. A ver si ya le escribes algo, ¿no?
- No he podido. He estado muy ocupado.
- ¿Haciendo qué? No seas huevón, aunque sea una entrada de algo, lo que sea.
- Cosas. He estado haciendo cosas.
- ¿Qué cosas? Bueno, pues aunque sea eso cuenta, lo que estás haciendo, no sé.
- Para qué. Además ya casi nadie entra al blog, ni comenta, yo mismo ya ni lo veo ni le cambio las cosas de la barra lateral.
- Pues nadie entra ni comenta porque no te van a estar esperando dos meses a ver a qué pinches horas se te ocurre escribir algo.
- Pues no sé. A ver, sugiere un tema o algo.
- No sé, pues lo que sea. Sugiere un libro, recomienda un disco, comenta una película. Supongo que has leído, ido al cine, escuchado música.
- Sí, eso sí. He ido mucho al cine, he escuchado música. He leído mucho también. No todo ha sido literatura pero hay por lo menos un par de libros imperdibles. Tal vez podría empezar por ahí.
- Ahí está, ahí lo tienes. Podrías empezar por ahí y entonces a lo mejor recuperas algo de público.
- No sé. Ya me dan algo de hueva los blogs. Ya ni me meto a los otros blogs que leía y comentaba. Todos son puros güeyes desesperados por llamar la atención, eso sí, nunca serán como los exhibicionistas de Facebook.
- ¿Qué traes ahora contra Facebook? Yo tengo Facebook.
- Ya sé. Todo mundo o casi todo mundo tiene uno. Está bien, tengo buenos amigos que tienen su perfil pero no es lo mío. Abrí mi cuenta y fue una hueva, nunca le entendí bien, me abrumaba y mientras más lo usaba más me daba cuenta que no quería tenerlo.
- ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo?
- No sé. Se me hace demasiado exponer la propia vida así. Se sale de control. Ya sé que tiene candados para la privacidad y eso pero de todos modos algo se cuela. No me preocupa que un secuestrador se meta a mi Facebook y saque información de ahí, me preocupa lo superficial que uno se ve, lo ordinario, lo vulgar. Lo expuesto que quedas.
- No lo creo. Hay perfiles que valen mucho la pena, recomiendan libros, páginas de internet, blogs, discos, poemas. Uno pone lo que quiere poner. Si eso ves en tu Facebook tal vez sea porque sí eres así.
- Sí, ya sé. No sé. No lo puedo explicar, qué quieres que te diga. Tal vez sólo soy yo. A mí me parece que está mal. Me parece de mal gusto. Me parece idiota. Sordo.
- Bueno, pues ahí está. Otra buena razón para que regreses al blog. Si no te gustó Facebook pues algo le harás al tiempo que pasabas ahí.
- La verdad entraba poco, te digo, nunca le entendí bien. Pero en cualquier caso tal vez sea una buena oportunidad para regresar al blog. Antes de que acabe el año postear un par de cosas. Recomendaría, así para empezar, el disco de Silversun Pickups, el Swoon. Está muy bueno, me gusta la guitarra y la voz del tío. Además tienen una bajista súper sexy, las bandas con chavas bajistas siempre son buenas. Discos viejitos, he estado escuchando mucho el Bossanova, de Pixies. Ah, mira, también tienen bajista mujer. Por cierto, vi en el cine el documental que salió hace poco, el LoudQUIETLoud, está bien chido, hay una parte en la que Kim Deal sale con las puntas de los dedos ampolladas y sangrantes, ¡Rock & Roll, dude!
- Ajá.
- Luego hablaría de la película de los Coen, la de A Serious Man, si te gustan los Coen, la vas a amar. La de Almodóvar se me hizo fabulosa, me gustó muchísimo la parte en la que sale la canción de Cat Power, Werewolf. Es una excelente rola, evocadora, melancólica y desesperada, un poco en el tono de la película. Además la Penélope, ufff, qué bárbara.
- Bueno, pues a ver si aunque sea escribes eso.
- A ver, tengo muchas cosas que hacer, estoy muy ocupado.
- No mames.


